Es el momento, la divinidad, la conciencia de algo más grande. No porque aceptamos nuestra pequeñes o la infinidad de lo desconocido, sino por el contrario porque lo aceptamos y lo devoramos.... o nos devora. Siendo uno, nos volvemos GRANDES y el infinito se vuelve pequeño. Dentro el uno del otro sin saber quién envuelve y quién se deja envolver. Siendo vencidos alcanzamos la gloria.
Ram